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miércoles, julio 24, 2024
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“A Lázaro Báez lo vi una sola vez en mi vida . El me dijo `buenos días` y yo le respondí `mucho gusto`”,dijo Fernández.

El presidente de la Nación, Alberto Fernández, declaró hoy durante casi tres horas como testigo en el juicio oral por las presuntas irregularidades en las obras públicas en Santa Cruz en el que la principal acusada es la vicepresidenta, Cristina Kirchner. El jefe de Estado defendió la gestión de la ex presidenta, criticó a la justicia por esta causa y tuvo un tenso cruce con el fiscal Diego Luciani.

“Me llama mucho la atención el sentido de esta causa porque lo que están discutiendo son cuestiones políticas no judiciables”, dijo Fernández y agregó: “Hay una suerte de fantasía de que acá se juntaban dos o tres personas y decían mandémosle plata a alguien. En los hechos es imposible que eso pasara”

El presidente de la Nación llegó a las 9:35 horas a los Tribunales de Comodoro Py. Ingresó directamente al subsuelo del edificio junto con la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, el diputado nacional Eduardo Valdés, y el secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello. De allí se dirigió a la sala de audiencia y cinco minutos después comenzó su declaración.

Fernández fue citado por haber sido jefe de Gabinete de Cristina Kirchner cuando era presidenta de la Nación y porque en ese rol intervenía en la redistribución de partidas presupuestarias, entre ellas de la obra pública, uno de los temas que se investiga en el juicio. Ya declararon los otros ex jefes de Gabinete de Cristina Kichner (Juan Manuel Abal Medina, Jorge Capitanich, gobernador de Chaco, y Aníbal Fernández, ministro de Seguridad de la Nación) y el 21 de febrero lo hará Sergio Massa, titular de la Cámara de Diputados de la Nación.

Como Presidente tenía la opción que le da la ley de declarar por escrito. Pero optó por ir personalmente a los tribunales, lo que se leyó como un gesto político de apoyo a Cristina Kirchner, lo que se ratificó en su declaración.

El juicio se inició en mayo de 2019 y se juzga si hubo irregularidades en la concesión de las 52 obras públicas que las empresas de Báez recibieron para Santa Cruz de 2003 a 2015 durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. Entre ellas sobreprecios, la falta de terminaron de varias obras a pesar de que se pagaron en su totalidad y la falta de antecedentes de las empresas de Báez para ganar las licitaciones. Los acusados en el juicio de la obra pública son 13: Cristina Kirchner, Báez, el ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, el ex secretario de Obras Públicas José López y el ex titular de Vialidad Nacional Nelson Periotti, entre otros ex funcionarios nacionales y provinciales.

“A Lázaro Báez lo vi una sola vez en mi vida y recuerdo el diálogo. El me dijo `buenos días` y yo le respondí `mucho gusto`”, recordó Fernández.

En su declaración, el jefe de Estado desvinculó a Cristina Kichner de cualquier irregularidad en la obra pública. “Definitivamente no”, contestó cuando Alberto Berladi, abogado de Cristina Kirchner, le preguntó si los ex presidentes le pidieron beneficiar a algún empresario en particular o si supo de algún direccionamiento de la obra pública. “Definitivamente no. Ni a la provincia de santa cruz ni a ninguna otra”, fue la respuesta ante la pregunta de beneficiar con fondos a Santa Cruz. “No me consta que eso haya pasado”, fue su respuesta ante la pregunta de si el presupuesto que aprobaba el Congreso era para beneficiar a Báez.

Hay una suerte de fantasía de que acá se juntaban dos o tres personas y decían mandémosle plata a alguien. En los hechos es imposible que eso pasara. Eso es lo que me llame más las atención de este juicio. Cuando vi el procesamiento de Cristina me llamo la atención pero no se si me estoy extralimitando”, dijo Fernández y el presidente del Tribunal Oral Federal 2, Jorge Gorini, le dijo que sí y le pidió que no siga con su respuesta porque se trataba de opiniones.

En su declaración sobre cómo se elabora el presupuesto, el Presidente aseguró que “no existe ninguna norma que defina cómo se distribuye el gasto en obra pública en el Presupuesto. Es una decisión de carácter política no judiciable. Y esas decisiones que se están discutiendo en materia de Presupuesto no pueden ser arbitrarias”, ratificó.

“Definitivamente no había nunca una distribución arbitraria. En un presupuesto es muy difícil hacer eso, en todo tipo. En manera sanitaria, de salud, porque todas las provincias pelean por su parte. Los criterios de asignación tienen que ver con las necesidad de cada jurisdicción. No hay una regla que dice: a cada provincia le toca tal cantidad de dinero en función de los habitantes que tiene. No hay una regla que diga cómo se distribuye el dinero de la obra pública”, añadió.El presidente decidió declarar de forma presencial El presidente decidió declarar de forma presencial

Además, Fernández defendió la obra pública como motor de la economía: “Tengo la convicción de que la obra publica es el gran motor de la economía. Así lo pensó Néstor, así lo pensó Cristina y así lo pienso yo”.

El Presidente también señaló que el jefe de Estado no puede controlar las licitaciones de las obras ni sus pagos. “No existe ninguna posibilidad de que uno pueda conocer eso. El gobierno nacional tiene hoy 3.300 obras publicas y 100 mil viviendas en construcción. ¿Usted cree que puedo saber cada una de esos obras? El presidente no sabe cómo evoluciona cada obra. Lo que los Presidentes, lo hacia Néstor, Cristina y yo, es tener reuniones periódicas para saber los grandes temas del Ministerio”. Y dijo en otro tramo para desvincular a Cristina Kirchner: “Una vez que el presupuesto es aprobado es responsabilidad de cada ministro de su ejecución, no del presidente”.

Después de las preguntas de las defensas fue el turno del fiscal Luciani y allí se vivieron los momentos más tensos del juicio. Primero porque el fiscal y Fernández tuvieron un cruce y porque Luciani y las defensas se enfrentaron por las preguntas, lo que obligó a que el Presidente en un momento tuvo que salir de la sala para no presenciar la discusión.

El cruce con el fiscal se dio cuando le mostró una planilla anexa del un presupuesto de la ruta nacional 288. Luciani quería tener detalles de esa obra y de ese presupuesto. Y tuvieron el siguiente diálogo tenso.